miércoles, 11 de febrero de 2015

SANGRANDO POR LA HERIDA...


SANGRANDO POR LA HERIDA…

Perdón! Tú que estás diciendo, si hay ofendido… soy yo!
ventilando intimidades de nuestra historia de amor;
me fui porque era imposible hacer que me comprendieras,
la poesía en tu vida, pudo más, siempre primera.

Es cierto te quise mucho, y no debo presumir;
pero debes entenderme, estaba siendo infeliz!
y en verdad, yo te pregunto ¿no te hacen falta mis besos,
no precisas mis caricias, no extrañas nuestros desvelos?

Cómo puedes pregonar, esto que leo entre versos,
que te sientes muy tranquila, que estás de nuevo escribiendo,
tu me estás haciendo ver como un cretino insolente,
que no te di tu lugar, que fui por mas indolente.

Te salvas porque no puedo ni debo hablar mal de ti,
mis labios están sellados, perdón pido si ofendí;
puedes sentirte tranquila, jamás volveré a insistir,
no estaré más en tu vida, ya no tendrás que sufrir…

Ya no lavarás mi ropa, ni plancharás mis camisas,
no me has de zurcir un ruedo si la ocasión lo amerita,
pero me voy satisfecho y aunque te cause dolor,
claro que existí en tu vida y para muestra… un botón.



Autora: Iris Ponce

febrero 01, 2015
Código: 1502103223175
Fecha 10-feb-2015 10:19 UTC
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DICEN...



DICEN…

Dicen que me estoy muriendo poquito a poco de amor
porque no tengo tus besos, tus caricias… tu calor,
que  ya el sol tampoco brilla, que la luna se ocultó,
al no tener tu presencia para que me ames amor…

Que mis versos son marchitos, que el sentimiento acabó,
ya no provocan suspiros, que hasta la pasión murió…
que ya a mi fría ventana no se asoma el ruiseñor
a dejar su serenata… su hermoso trino de amor.

Pero no, no creas todo lo que de mi están diciendo,
sin ti me siento mejor, ya no sufro, no hay tormentos.
sólo estoy poniendo en orden mis frustrados sentimientos,
para que llegue el amor que me llene desde adentro,
que me haga sentir mujer, que respete lo que siento,
y que sepa valorarme siempre y en todo momento.

No sufro porque te fuiste, ni sufro porque no estás,
sin ti me siento tranquila, ya no me he de preocupar,
por servirte la comida, por plancharte el pantalón,
por coserte la camisa, las medias o hasta el calzón…

Así que no creas nada, de lo que escuches de mi,
aprendí que en esta vida, vale la pena vivir
de nuevo estoy escribiendo, hoy sé que puedo sentir,
ya me olvidé que exististe… no eres, nada soy feliz…



Autora: Iris Ponce
enero 31, 2015

Código: 1502103223199
Fecha 10-feb-2015 10:19 UTC
Licencia: All rights reserved

AMOR... QUE ME HAS DADO.


AMOR… QUE ME HAS DADO

Amor me has dado tanto en todos estos años,
sonrisas, alegrías, sorpresas, emoción,
y también me enseñaste a sentir que los celos,
la duda, desconfianza, destruyen la pasión.

Pero a pesar de todo, hoy vivo ilusionada,
el amor a mi puerta, de nuevo se asomó,
ha cambiado mi mundo, vuelvo a sentirme viva,
estoy enamorada, vuelve a brillar el sol.

Y de noche la luna se asoma a mi ventana,
escucha sonriendo, latir mi corazón,
y calla complacida, pues sabe mis anhelos
y yo al compás del piano la arrullo con mi voz.

Eres amor la vida, eres amor el cielo,
y las estrellas brillan porque estás junto a mi,
amor nunca te vayas, no causes mis desvelos,
que sin ti ya no hay vida… y no quiero morir.



Autora: Iris Ponce
Enero 13, 2015
Caracas-Venezuela


NUESTRAS SOMBRAS BAILARÁN...


NUESTRAS SOMBRAS BAILARÁN…

Hoy nuestras sombras jugaron, revivieron los recuerdos
recuerdos de juventud, de amores que ya se han muerto,
pero para ellas los años, no pasan ni dejan huellas
y siguen siempre bailando, no se cansan, danzan… vuelan.

Reviven aquellos ritmos que de jóvenes hicimos
y se acompañan con  pasos y acordes que recorrimos,
rumbas, salsas, sones, mambos, guarachas, también boleros,
esa música cautiva que activaba nuestros cuerpos.

Pero sólo son las sombras, pues nuestros cuerpos cansados,
ya nunca más se acercaron, ni se hablaron, ni bailaron,
cada quien hizo su vida, somos dos seres silentes,
que se miran sin hablarse, sin tocarse, sin quererse.

Solo serán nuestras sombras, las que unidas siempre irán
y así pasaran la vida, bailando sin descansar,
cada vez que nos crucemos, cuando haya oportunidad
de recordar viejos tiempos… tiempos que no volverán.


Autora: Iris Ponce
Febrero 11, 2015

miércoles, 21 de enero de 2015

QUÉ, CÓMO, CUÁNDO, DÓNDE, PORQUÉ?


QUÉ, CÓMO, CUÁNDO, DÓNDE, PORQUÉ?

Que pasó con nuestro amor?
qué pasó con nuestros sueños?
dónde quedó la ilusión
de que lo nuestro era eterno?

Cómo no vimos venir?
lo que estaba sucediendo
tu ausencia… mi lejanía,
se estaba haciendo un tormento.

Cuándo fue que sucedió?
cuándo murió la esperanza?
cuándo se fue el espejismo
que dormía en nuestras almas?

Donde quedó la emoción?
dónde quedaron las ganas?
de amarnos y de querernos
sin pensar en el mañana?

Porqué se acabó el deseo?
porqué la desilusión?
si nuestra historia fue hermosa…
porqué no triunfó el amor?

A todas estas preguntas
le tengo una explicación…
los celos y la rutina
mataron nuestra pasión.


Autora: Iris Ponce
Enero 10, 2015 

IDILIO...


IDILIO

Voy a pintar un montón de estrellas
y en todas ellas tu vas a estar,
acompañando con tu sonrisa
mis pocas horas de soledad.

En cada una pondré una letra,
que te defina y me haga pensar,
que encontré a un hombre maravilloso,
con el que sueño cuando no está.

Mi lienzo es… el azul del cielo
y por las noches brilla sin par,
y las estrellas, mis compañeras,
nunca se cansan de titilar.

Y así transcurren cortas las horas,
y a mis oídos, llega tu voz,
tan clara y dulce que se hace queda,
como el arrullo de una canción.

Tan sólo quiero que esta alegría
se me haga eterna para los dos,
tu alma y la mía, por siempre unidas,
en claro idilio de un gran amor.




Autora: Iris Ponce

DESEOS...

Este poema lo escribí desde la perspectiva de un Caballero...
Espero lo disfruten...

DESEOS

Una vez te vi desnuda y...
se me antojaron las ganas,
pero al mirarte a los ojos
sentí la pena en tu cara,
y me marché rapidito,
sintiendo te defraudaba,
pero preferí el silencio
a tu angustia reflejada.

Y al recordar esa noche
bajo la luna plateada,
se me antojó que te quiero;
y he de verte enamorada,
te escribiré mil poemas,
te llevaré serenatas
y te cantaré despacio
contemplando tu mirada.

Y te sentiré en mis brazos
alegre y apasionada,
recibiendo mis caricias,
descubriendo que me amas;
y te besaré despacio,
hasta escuchar las palabras,
que de tus labios saldrán
diciendo… que me esperabas.

Y desearé estar contigo
hasta el final de los tiempos,
amándonos sin medidas,
sin ataduras, sin miedos.

Y aunque sólo sea un deseo
lo que por ti estoy sintiendo,
haré lo que esté a mi alcance
hasta lograr se haga cierto.



Autora: Iris Ponce